Nadando en abstinencia

¡Hola chicas! Antes que nada, déjenme disculparme por la publicación anterior, ahora que la leo sonaba súuuuper depresiva y aquellas que me conocen, saben que no soy así para nada. Pero bueno, un buen amigo que está en el gremio de los nutriólogos que trabajan en una clínica de control de peso me dijo que no me sintiera mal, que él también se ha lastimado, ha tenido varios accidentes esquiando en Aspen y que nada malo puede pasar de reposar en cama unos días.

nadando en abstinencia

Lo único que sí me dijo y me hizo mucho sentido, es que no importa cuánto quiera romper las indicaciones del médico, como que no puedo tomar alcohol y yo sin él me siento hasta desprotegida, tengo que acatarlas al pie de la letra. Me contó que un amigo de fue a nadar a Playa del Carmen y uno de los lancheros que pasaba por ahí más borracho que interesado en saber qué pasaba a su alrededor pasó por encima de su brazo y su aspa pasó dejando unos cortes muy profundos en uno de sus brazo y como el aspa está sumamente sucia de la grasa, era una fuente muy grave de infección.

Total que después de varias semanas y de que lo viera el ortopedista, le operaron el brazo y no tuvo problema alguno. Al darlo de alta, la única condición fue que tenía que tomar las cosas con calma y no forzar su brazo para nada durante un mes. Sin embargo, como él se sentía todo un deportista, dos semanas más tarde ya estaba jugando futbol como portero y aprovechaba para usar su férula como guante para atajar balones, fue la peor idea que pudo haber tenido. A la mitad del juego, los participantes del otro equipo que se habían estado midiendo con la fuerza de sus patadas para no lastimarle el brazo, dejaron de tentarse el corazón y comenzaron a patear el balón con cada vez más fuerza.

Para hacer la historia corta, antes de que llegara el medio tiempo, su amigo detuvo un balón que rompió su férula y también terminó de zafarle el hueso de la mano, por lo que tuvo que llegar la cruz roja a llevarlo al hospital de urgencias por una fractura con el hueso de fuera.

Yo no sé ustedes, pero después de escuchar la historia de mi amigo y creador del sitio balancecontroldepeso.com, creo que le haré caso y tendré un poquito de paciencia, no vaya a ser que algo malo me ocurra también.

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